Todo es imponente, las tumbas, los edficios, las calles, las esculturas, el oro, las pinturas, el ARTE!!!, las fuentes... AH ! las fuentes, agua fresca y renovadora, en toda roma esperándolos para aliviarles del calor infernal, el mismo infierno en el corazon del vaticano.Frente a tanta inmensidad y frente a la certeza de que otros mundos, otras civilizaciones ( aquellas de leyó tanto) existieron y se perdieron se sintió tan pequeña y tan insignificante. Como creer que aquel imperio se había reducido a una bota en un mapa.? Como creernos eternos e importantes?
Llego a Roma desde la fria y tranquila Dublin y se encontro con un mousntro de autos, bocinas, calor, gritos, una jungla de cemento. Si no fuera por el acento, en un instante hubiese creído estar en casa, pero no, era ese acento Romano! Si los escucharan: Pareciera que cantan, que se están riendo siempre. Se moria por hablar como ellos.
Grandes placeres le deparo Roma, a la vista, al tacto, a los oídos, a todos los sentidos en general, pero como pasar por alto el gusto. El placer de la comida. De la masas, las pastas, las pizzas, del tomate en la bruschetta. El cafe del desayuno, y la crema de cafe de merienda. El helado de avellanas, de las mejores frutas secas que existen... Placeres por doquier le regalo Roma...
Un sueño mágico la encerró por tres dias, sueño del que no quería despertar.. sueño en la fontana di trevi, enamorada y feliz, fresca, escuchando el agua, mirando sus ojos.. esos que se camuflan con la luz. Y ese hombre que parecia un niño un a veces, y la llevo lugares mágicos, a destinos soñados, a la inocencia a veces olvidada, y a quien siguió en plena confianza.
Pero lamentablemente las distancias son mas grandes de lo que creemos. Europa no esta tan cerca como parece, las rutas se alargan, se estiran, se ensanchan y la vida te lleva a por otros caminos.
Tomo su corazón y partió, convencida que ese sueño había terminado, con un dolor ya no el el estomago sino en la garganta y el pecho.
Y así fue, quizas no fue de otra manera que como lo quisieron, quizas no encontraron atajos porque no los buscaron o porque realmente no existían.
Y como mi amiga Fati a veces hablo en tercera persona.
Lindo Juli, dulce y triste...
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